Carlos Barbery
Representante del BID para Guatemala.
Como ustedes saben, el Banco interamericano de Desarrollo tiene dentro de sus grandes objetivos la reducción de la pobreza en Latino América y el Caribe.

Desafortunadamente, en la región, en los años noventa, la pobreza solamente se redujo en un 10%. Hoy todavía tenemos un 35% de la población en situación de pobreza. Existen 180 millones de personas que viven con menos de 2 dólares diarios. La desigualdad en la distribución del ingreso continua precaria, el 5% más rico de la población recibe el 25% del ingreso, mientras que el 30% más pobre recibe solamente el 7.5%.

En Guatemala los índices de pobreza son aún más alarmantes. De acuerdo a SEGEPLAN más del 53% de la población vive con menos de 2 dólares diarios y casi el 23% de la población vive con menos de 1 dólar diario, estas tasas de pobreza son de las mas altas en la región.

Es en este sentido, que el Gobierno del Presiente Portillo ha tomado la reducción de la pobreza como el mayor desafío y como política de su Gobierno.

Sin embargo, no es suficiente el compromiso del gobierno nacional para el combate a la pobreza. El combate a la pobreza es una labor mancomunada de las autoridades nacionales, locales y también de la sociedad civil. Es una lucha de varios frentes: por un lado con acciones de carácter asistencial y/o preventivo, y por otro con actividades conducentes a crear condiciones sostenibles para el desarrollo y el crecimiento económico.

Estas acciones deben llevarse a cabo de manera coordinada, labor en la cual el municipio tiene un papel fundamental a fin de dar a la población el mensaje adecuado. Se debe potenciar el rol de los municipios como facilitadores de las condiciones que permitan aunar estos esfuerzos a nivel local.

El municipio debería ser un promotor de las alianzas público-privadas para crear las condiciones locales para mejorar el nivel de la vida comunitaria. Debería haber mayor acercamiento a las ONG´s y el sector privado ya que ellos también tienen un papel decisivo en la generación de oportunidades.

Sabemos que la tarea que enfrentan los municipios no es fácil. Por un lado hay el problema de falta de recursos para gran parte de las obras prioritarias. Por otro, hay el problema de la seguridad ciudadana, y tal vez uno de los problemas de mayor impacto es la debilidad institucional que tienen algunas municipalidades.

Lamentablemente, el Banco no tiene solución a todos estos problemas. Lo que si les puedo contar es algunas acciones que está tomando para mitigar en parte estos desafíos que se les presentan a los municipios.

Primero, el Banco recientemente ha creado una Unidad de Desarrollo Municipal que se dedicará exclusivamente al desarrollo de los municipios tanto urbanos como rurales a nivel de toda nuestra región.

En cuanto a Guatemala les quiero informar que el gobierno le ha pedido al Banco que prepare un programa para mejorar la seguridad ciudadana. Esperamos que este proyecto esté aprobado a fines del año próximo. Por otro lado tenemos en ejecución dos programas para el desarrollo de los municipios, uno que está siendo ejecutados a través del INFOM; este programa tiene recursos para obras municipales, pero también recursos para el fortalecimiento institucional de las municipalidades. El otro programa se ejecuta con el Fondo de Inversión Social (FIS) y realiza obras pequeñas de infraestructura en todo el país.

No estoy aquí para informar lo que está haciendo el gobierno pero vemos con satisfacción, que el Gobierno está dialogando con los municipios sobre todos los temas que atañen a los municipios como: descentralización, fondos sociales, leyes municipales y en particular los relacionados a gastos e ingresos y la administración de los mismos.

Finalmente, quisiera reiterarles que el Banco Interamericano de Desarrollo le da la más alta prioridad al desarrollo municipal y las comunidades locales; y va a continuar dando su apoyo porque creemos que son claves para el desarrollo del país y para la reducción de la pobreza, objetivo que todos queremos alcanzar.