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LECCIONES APRENDIDAS Y DESAFIOS
DEL DESARROLLO LOCAL EN EL SALVADOR
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| Tom Hawk, Director Ejecutivo FISDL |
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INTRODUCCIÓN Este documento se conforma de tres partes: la primera destaca como los desequilibrios territoriales generan marginación y exclusión socio-económica de amplias zonas del país, provocando con ello desplazamientos poblacionales hacia el interior y el exterior; la segunda parte hace referencia a los logros alcanzados por la política económica y social implementada durante los últimos 10 años, que han permitido una mejora significativa en los indicadores de pobreza y de desarrollo humano a nivel local; así cómo los terremotos de principios de año deterioraron instantáneamente las condiciones de vida de los lugareños de la zona montañosa y costera del país; finalmente, en la tercera parte, se presenta el carácter estratégico que juegan las modalidades descentralizadas de financiamiento para el desarrollo local y el papel del FISDL y sus programas en apoyo a la reducción de la pobreza y el desarrollo local. LOS DESEQUILIBRIOS TERRITORIALES Y LA POBREZA Según el Informe de Desarrollo Humano El Salvador 2001, del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD); la combinación de las políticas económicas con la estrategia de desarrollo social implementada durante la última década ha dado como resultado "...avances en las tres dimensiones básicas del desarrollo humano recogidas en el IDH (Indice de Desarrollo Humano). El valor de este índice aumentó de 0.642 en 1990 a 0.704 en 1999. Esto le permitió a El Salvador alcanzar la posición 104, entre 174 países considerados, consolidándose dentro del estrato de países de desarrollo humano medio. Lo anterior había significado una reducción
(hasta antes de los terremotos) de la pobreza significativa. De hecho
y tal como lo sostiene el mismo informe, "la población que
vive en situación de pobreza se redujo más de una cuarta
parte en los años noventa, al pasar de 65.7%, en 1991 a 47.5%,
en 1999, aunque con mayor velocidad en al área urbana que en la
rural." Para que se hagan una idea más clara de lo que estoy diciendo, me permito citar el mencionado informe, el cual presenta claramente las disparidades salvadoreñas: Para 1998, en los catorce municipios (de 262) del
área Metropolitana San Salvador que concentran el 31% de la población
nacional se recaudó el 87% del IVA y el 68% del impuesto sobre
la renta. Para el año 2000, solo en los departamentos de San Salvador
y La libertad. SITUACIÓN DESPUÉS DE LOS TERREMOTOS En cuestión de segundos las posiciones ganadas en la reducción a la pobreza y en materia de desarrollo humano se redujeron sustancialmente. Según el Informe de Desarrollo Humano 2001, a consecuencia de los terremotos: Más de 225,000 personas que no eran pobres
cayeron en situación de pobreza (3.6% de la población total); En términos del desarrollo humano (IDH) el impacto fue considerablemente mayor que los costos económicos de los terremotos. Ya que los daños se concentraron en áreas muy sensibles a la calidad de vida de la gente, tales como vivienda, salud y educación. Los desbalances en las dinámicas económicas y sociales del país agravadas por los terremotos, han obligado a todos los sectores a repensar sus estrategias de trabajo, en particular a instancias nacionales de promoción y facilitación de los procesos locales de desarrollo como el FISDL; ya que tales desastres no solo revelaron nuestra vulnerabilidad económica, ambiental y social sino también nuestra vulnerabilidad institucional tradicionalmente centralizada. Hubo que construir mecanismos descentralizados de respuesta a las demandas de la emergencia. En ese contexto el Gobierno Nacional a través del FISDL en unión con los Gobiernos Locales, movilizaron más de 90 millones de dólares para cubrir las necesidades de techos provisionales. Vale mencionar que esta capacidad de respuesta local a la emergencia, fue posible gracias al nivel de desarrollo de capacidades de los gobiernos y las comunidades a nivel local; y debido a la experiencia y capacidad de trabajo conjunta entre el FISDL y los municipios, la cual se ha construido sobre la base de 11 años de trabajo local.
Los fuertes desequilibrios en el desarrollo del país y la exclusión en materia de oportunidades en la población han sido los principales argumentos a favor de una estrategia nacional de desarrollo sustentada en la descentralización, el fortalecimiento de las capacidades locales y la promoción de procesos locales de desarrollo. Durante los últimos años se han producido avances importantes en las propuesta relacionada con el desarrollo local y los temas que ello involucra, tales como la política de descentralización del Estado, la reforma de la Ley FODES, el fortalecimiento municipal, la promoción del asociativismo y la creación de espacios de participación como el Grupo Consultivo, conformado por diferentes sectores e instituciones públicas y privadas, en cuyo marco se elaboró la Estrategia Nacional de Desarrollo Local. En el tema del fortalecimiento municipal , el avance más relevante ha sido la aprobación de la transferencia anual del 6% de los ingresos corrientes del Estado hacia los municipios(conocida como Ley FODES. Decreto legislativo de 1977). Ello ha permito que las transferencias por esa vía (ya que ha habido otras transferencias hacia los Gobiernos Locales pasaran de 14.3 millones de dólares en 1977 a 103 millones de dólares en el año 2000. Qué se entiende por desarrollo local? Desde el inicio de la administración Flores y bajo su estrategia de la Nueva Alianza y dentro de ella la Alianza Solidaria, el FISDL había venido desarrollando un proceso de descentralización de las acciones vinculadas a la programación y la ejecución de los proyectos. Del total de los recursos transferidos por el FISDL que ahora se ejecutan en los municipios el 70% por ciento se hace en forma descentralizada. Donde el papel y las responsabilidades son asumidas por los Gobiernos Municipales. Se espera que esta modalidad suba hasta el 80 por ciento. Paralelamente el FISDL experimentó un cambio en su estructura, consistente en la descentralización del Ciclo de Proyectos. Se eliminaron todas las oficinas departamentales y se creo la figura del Asesor Municipal a fin de apoyar técnica y puntualmente el manejo del ciclo de proyectos ahora descentralizado. Toda esta experiencia fue vital en la emergencia de los terremotos. Ya que como dije anteriormente gracias a la experiencia ganada, por los gobiernos locales, bajo esta modalidad fue posible que éstos movieran más de 90 millones de dólares para responder a las necesidades de sus poblaciones durante la emergencia. Ahora todos esos cambios y otros a los cuales me referiré más adelante se resumen en el Programa de Desarrollo Local (PDL), el cual tiene como su gran objetivo el de aumentar la efectividad y capacidad de concertar de los agentes locales en el desarrollo del país, bajo un enfoque descentralizado. En proceso de cambio y adecuación a las realidades nacionales y locales y en el marco del PDL, el FISDL ha promovido otros tres cambios sustanciales en su trabajo con los municipios, con fuertes implicaciones en su estructura, funciones y relaciones. Estos cambios son: · Traslado hacia la ejecución descentralizada
de proyectos de mayor envergadura y de mayor impacto estratégico
en los municipios. (25,000 dólares mínimo). Lo cual demanda
de otro nivel de asistencia técnica. Todo este trabajo del FISDL debe verse en el conjunto
de acciones que el Gobierno está desarrollando en su estrategia
de reducción de la pobreza. Los desafíos son enormes e involucran
a todos los sectores y actores. Nuestro enfoque ahora está en invertir en
la gente, en sus entornos físicos y sus aptitudes pero también
en sus actitudes y sus instituciones. Estamos seguros que la inversión
física para que sea más eficiente y productiva debe acompañarse
de dosis significativas de inversión en capital humano y social.
Necesitamos buenos caminos, buenas escuelas, buenos hospitales, buenos
proyectos productivos, pero también necesitamos no solo que esas
obras se hagan eficientemente y con buena calidad sino que se mantengan
con la participación de la comunidad. Necesitamos gobiernos y comunidades
con capacidad de gestión y de propuesta. Dispuestos al cambio y
a enfrentar los retos del desarrollo, pero también necesitamos
buenas instituciones locales y nacionales, que inspiren credibilidad,
que sean transparentes, que generen mecanismos de información hacia
la población, necesitamos espacios de diálogo y concertación,
necesitamos buenos ciudadanos responsables y con capacidad e elegir buenos
gobernantes. Esos son los retos del desarrollo local. |