|
SINTESIS
DEL MARCO CONCEPTUAL
En el último quinquenio Nicaragua ha alcanzado un crecimiento promedio
de 4.2%, sin embargo aún persisten los obstáculos que impiden
a importantes segmentos de la población el acceso a una alimentación
y servicios básicos suficientes. En 1998 un 48% de los nicaragüenses
era pobre y un 17% extremadamente pobre, con un consumo agregado per cápita
promedio de US$ 1.18 y US$ 0.58 respectivamente1.
Durante los últimos años, Nicaragua ha mostrado importantes
avances en el desarrollo de una Estrategia Reforzada de Reducción
de Pobreza (ERRP), la que además de tener como pilares fundamentales
el crecimiento económico, inversión en capital humano, protección
social y gobernabilidad; tiene como ejes transversales la vulnerabilidad
ambiental, equidad social y la descentralización. La entrada de
Nicaragua en la iniciativa HIPC como país pobre altamente endeudado,
conlleva el compromiso de emprender un esfuerzo substancial para reducir
la pobreza en los próximos años. Además se reconoce
que éste es un proceso complejo de largo plazo, que requiere de
acciones multisectoriales y simultaneas enfocadas en grupos y personas,
que demanda ampliar e institucionalizar la participación en decisiones
a nivel de gobierno central y local, mayores niveles de educación,
organización y coordinación para su implementación
.
El Fondo de Inversión Social de Emergencia (FISE) es uno de los
actores en la implementación de la ERRP y su rol es el de financiar
infraestructura social básica multisectorial, proveer asistencia
técnica y capacitación en planeación, manejo y gestión
de proyectos sociales, a través de un modelo de fortalecimiento
municipal y comunitario que promueve la participación ciudadana,
el control social y la transferencia de capacidades a los Gobiernos municipales
y comunidades.
El FISE, creado inicialmente como instrumento temporal de compensación
social, se ha caracterizado como una institución innovadora. Su
mandato ha sido extendido tres veces desde 1990, producto de los resultados
de las evaluaciones y el reconocimiento tanto en el ámbito local
como internacional. Así como por la ejecución exitosa de
su programa de inversiones, su nivel de desarrollo institucional y las
ventajas comparativas con respecto a otras instituciones del país,
en términos de su capacidad para vincular a los gobiernos locales
con las comunidades y a éstos con el nivel central. Es más,
a partir de 1999 los Organismos Internacionales ya reconocen que la visión
temporal de los FIS´s deberá ser reevaluada para proveerles
un marco institucional de largo plazo . Mensaje que también detallaron
con mucha precisión, el presidente del BID y los embajadores de
Suecia y Alemania en Nicaragua, durante la celebración del décimo
aniversario del FISE en Noviembre, 2000.
En este marco y desde 1996 el FISE viene desarrollando una serie de trabajos
y actividades dirigidas a promover un cambio de paradigma en su visión,
misión y estrategia. Esto ha permitido el desarrollo de un modelo
de atención, que articula, de forma más sostenible y eficaz,
las capacidades locales (sector privado, gobiernos, sociedad civil y comunidades
de base) con las capacidades del nivel central, promueve nuevas culturas
ciudadanas, mejora la eficiencia, la equidad y el control social de las
acciones públicas para el alivio de la pobreza.
Es así que el FISE percibe el Fortalecimiento Municipal, la Participación
Ciudadana y la Descentralización, como instrumentos que articulados
de forma coherente con la realidad local, representan una oportunidad
para mejorar los niveles de eficiencia y equidad en la provisión
de bienes y servicios públicos, así como para enfrentar
la presencia cada vez más continua de los desastres naturales.
También sostiene como premisa clave, que una aplicación
gradual e integral de estos instrumentos, podrían ofrecer una oportunidad
para generar nuevas culturas ciudadanas, como resultado de la aplicación
de los distintos mecanismos para mejorar la transparencia, la rendición
de cuentas y el control social de las acciones públicas.
Sin embargo, la falta de políticas y estrategias de desarrollo
para generar capacidades locales, la lentitud en la reforma de los sectores
sociales, la falta de reglas claras para la participación del Sector
Privado y Organismos no Gubernamentales en la provisión de servicios
y bienes públicos y la necesidad de un marco legal e institucional
que desde el Estado se promueva, continúan siendo uno de los principales
obstáculos no solo para el desarrollo y modernización de
la administración pública, sino también para fortalecer
el propio rol redistributivo y facilitador del Estado. Cuales son las
funciones centrales que el Estado debe fortalecer y cuáles son
aquellas que debe "descentralizar" para promover un desarrollo
social y económico más equitativo ? Son parte de los puntos
aún no resueltos y pendientes en nuestro país.
Todos estamos conscientes que estas reformas sólo son posibles
y efectivas en el largo plazo, sin embargo, para capitalizar efectivamente
estas potencialidades, se precisa de estrategias innovadoras de corto
y mediano plazo que sean capaces de aprovechar los espacios existentes
tanto en el Estado como en el Gobierno (central y local) y además
incorporar las lecciones aprendidas . También se precisa de una
voluntad política tanto del nivel central como local, apoyada por
programas y medidas técnicamente sólidos. Por esto, lo elemental
y urgente en el corto plazo es establecer un sistema de alianzas entre
los distintos actores, que nos permita asumir de manera articulada la
implementación ad hoc de modelos descentralizados, como el de FISE,
que fomenta la programación, gestión y manejo de las inversiones
sociales y genera capacidades para que los gobiernos locales puedan manejar
recursos y procesos que promuevan la negociación, la responsabilidad
ciudadana y la complementariedad de acciones con los demás actores
. Este nivel de interacción entre los actores locales con los actores
del nivel central, soportados por un proceso de negociación amplio,
también permitiría, en el ámbito supranacional, generar
un proceso más sostenible en la implementación de la Estrategia
Reforzada de Crecimiento Económico y Reducción de Pobreza,
ERCERP .
El FISE se inserta en esta nueva visión de desarrollo local, a
través de un Programa de Fortalecimiento Municipal y Comunitario
(PFMC) que promueve la descentralización de procesos y recursos
para la provisión y el mantenimiento de la infraestructura social
básica de jurisdicción municipal, la participación
ciudadana, el alivio de la pobreza y la sostenibilidad de los procesos
y las inversiones.
SÍNTESIS
DEL MODELO Y DE LA ESTRATEGIA : PROGRAMA DE FORTALECIMIENTO MUNICIPAL
Y COMUNITARIO (PFMC) DEL FISE.
DEL MODELO :
Es importante señalar que el modelo del PFMC que aquí se
describe, no pretende representar a un modelo integral de desarrollo local,
aunque contiene importantes elementos estratégicos que interrelacionan
el tejido social básico con el desarrollo. En síntesis representa
un modelo descentralizador e integrador en el ámbito local que
de manera institucionalizada, delega transfiere y comparte la toma de
decisiones, procesos y resultados con los actores involucrados y a su
vez, externaliza y legitima la actuación de la institución:
FISE.
Los cuatro instrumentos que conforman el PFMC son :
· La Micro Planificación Participativa (MPP), metodología
de identificación y priorización de necesidades que permite
impulsar la negociación, la focalización de acciones, asumir
compromisos y responsabilidades de forma interactiva entre todos los actores
durante la elaboración del Plan trianual de Inversión Municipal:
Gobierno local, comunidad, delegados de organismos y ministerios de línea,
programas de desarrollo local y sociedad civil. La aplicación metodológica
es responsabilidad del Gobierno Municipal con los actores locales. Partiendo
de la premisa que el desarrollo local se debe ver como un proceso gradual
y con el propósito de ir mejorando la articulación de la
demanda social con la oferta de recursos, minimizar la duplicidad de esfuerzos
y lograr que el plan resultante sea un "instrumento gerencial de
administración del programa de inversiones del municipio",
sé ha establecido como norma que ningún municipio podrá
acceder a los recursos del FISE sin antes haber presentado un Programa
de Inversiones que evidencie una serie de elementos claves que garanticen
entre otros, la participación ciudadana, la definición de
contrapartidas y responsabilidades de los actores locales, la focalización
de los recursos hacia las áreas y grupos más pobres del
municipio y la integración de un comité (con amplia representación
de los actores locales) que le de seguimiento a la ejecución del
plan. En este sentido aquellos municipios que por sus capacidades puedan
implementar metodologías de planificación de mayor nivel
de complejidad, el FISE se limita a revisar el cumplimiento de los criterios
mínimos establecidos.
· La Gestión y Manejo Descentralizado de Proyectos (GMDP),
que permite la transferencia de capacidades para la gestión y manejo
descentralizado de los procesos y la administración de los recursos
del ciclo de proyectos de inversión. Las herramientas más
importantes de este instrumento son entre otros: el manual operativo,
los sistemas de información y control del ciclo de proyectos, los
mecanismos de graduación e instalación del proceso de descentralización,
los mecanismos de participación de los actores en todas las fases
del ciclo de proyectos, los mecanismos de rendición de cuentas
incluyendo los reportes semestrales sobre el avance del programa de inversiones,
los sistemas de evaluación y monitoreo, incluyendo los indicadores
de desempeño y la estrategia de capacitación.
· El Fondo de Mantenimiento Preventivo (FMP), un esquema institucional
y financiero que opera de forma descentralizada e incentiva la negociación
de contrapartidas y compromisos de los Gobiernos locales, comunidades
y delegaciones sectoriales para el cofinanciamiento del mantenimiento
de las infraestructuras de las redes primarias de Educación y Salud.
Las municipalidades administran los recursos, los Consejos Escolares de
las Escuelas y los Comités de Mantenimiento de Puestos de Salud
formulan, solicitan y ejecutan los micro proyectos de mantenimiento preventivo,
las delegaciones sectoriales supervisan y el FISE transfiere recursos
fiscales y provee capacitación y asistencia técnica a los
municipios;
· La Capacitación Comunitaria (CC), es el instrumento a
través del cual se transfiere conocimientos y destrezas para facilitar
la comunicación social, fomentar la participación de los
beneficiarios y mejorar el poder decisorio real en todo el ciclo de proyectos
a través de los Comités de Seguimiento y de mantenimiento.
Por
otro lado, para tener una retroalimentación permanente de los resultados
obtenidos, el FISE ha diseñado y sistematizado varios sistemas
de evaluación y monitoreo que facilitan la toma de decisiones y
un seguimiento transparente del Programa por todos los actores. Estos
sistemas son (i) sistema de evaluación cualitativa de beneficiarios,
se realiza una vez cada dos años; (ii) sistema de evaluación
de impacto, se realiza cada cuatro años; (iii) sistema de monitoreo
de calidad de obras, se realiza para cada proyecto al momento de finalizar
su ejecución y que ha sido integrado al (iv) sistema de indicadores
claves de desempeño, donde se monitorea en tiempos reales, los
principales objetivos y metas del programa en cada una de las fases del
ciclo de proyectos, que se maneja de forma tanto centralizada como descentralizada
por la Institución y los Gobiernos Locales.
DE
LA ESTRATEGIA :
A continuación se presentan los elementos más importantes
de la estrategia de implementación :
El PFMC pretende responder a los siguientes retos:
· Aumentar la transparencia en la focalización de los recursos
hacia los sectores más pobres;
· Fortalecer la capacidad local para la gestión y manejo
de los procesos y recursos inherente al ciclo de proyectos de inversión
social;
· Reforzar la participación ciudadana y el control social
de las inversiones;
· Dotar a los Gobiernos Locales de las herramientas y mecanismos
necesarios para facilitar la coordinación local de las acciones
de los distintos organismos que invierten en el área social;
· Incrementar la competitividad de los actores locales en la identificación,
gestión, manejo y mantenimiento de las obras - .
El proceso de descentralización del FISE ha sido definido como
la transferencia de funciones, responsabilidades y recursos a los gobiernos
locales, para que éstos sean responsables de llevar a cabo todas
las actividades inherentes al ciclo de proyecto y de la administración
de los recursos .
La transferencia de capacidades a los Gobiernos Municipales, se enmarca
dentro de un proceso gradual e intensivo en la aplicación de los
cuatro instrumentos del PFMC. Por eso, el FISE ha diseñado un vasto
programa de transferencia de tecnologías, capacitación y
asistencia técnica a los Municipios, cuyo punto focal es poner
en práctica un método descentralizado y participativo para
elaborar, ejecutar y gerenciar planes trianuales de Inversión Social
de Jurisdicción Municipal.
Pero, como medimos las capacidades de los Gobiernos Municipales para determinar
si estos podrían de forma "sostenible" asumir total ó
parcialmente todos los procesos sociales, técnicos y operativos
que demanda el PFMC?. Cuáles son los requisitos mínimos
requeridos en términos de capacidades gerenciales, institucionales,
técnicas, administrativas y financieras, para garantizar que la
intervención del FISE será costo-eficiente y decreciente
en el mediano plazo, y para garantizar una capacidad de absorción
que sea sostenible financieramente por el Municipio?
Como respuesta a estas interrogantes y previo a un proceso de implementación
institucionalizado y masivo del modelo PFMC, el FISE inició un
programa de pilotajes independientes para cada uno de los distintos instrumentos
que componen el modelo.
Durante 1997-1998 se inició el piloto de MPP en 60 de los 145 municipios
del país. Este proceso culminó con la elaboración
de 60 Planes Trianuales de Inversión Municipal, 7548 proyectos
por US$ 350 millones. FISE cofinancia el 34% y OTROS el 66%; 8 fuentes
financieras promedio por municipio; participaron 24,887 personas en 728
talleres comunitarios donde las propias comunidades crearon 1539 comités
de seguimiento de proyectos compuestos por 9724 personas; 32% de participantes
mujeres. Durante el proceso de negociación las municipalidades
negociaron compromisos y responsabilidades con 2929 organizaciones comunitarias.
A la fecha cerca de un 35% de las inversiones totales (FISE + OTROS) programada
está en ejecución ó terminada. Por su parte FISE
ha cofinanciado 3200 proyectos por US$ 64.5 millones ó el 54% de
lo acordado. Por otro lado, previo al proceso de la MPP se generó
un dialogo nacional y se articuló un sistema de alianzas cuyos
resultados se expresan en la firma de 81 convenios y acuerdos entre FISE
y los actores locales (programas de desarrollo y gobiernos locales) y
del nivel central (ministerios, entes autónomos y especializados)
estableciendo responsabilidades y aportes concretos.
El piloto del FMP se extendió de 8 a 110 municipios actualmente.
Desde su inicio en el año 1997, este esquema institucional y comunitario
del mantenimiento preventivo de las redes primarias de salud y educación,
es cofinanciado vía transferencia fiscal entre FISE (70%), Gobiernos
Municipales y comunidades. Funciona de forma descentralizada y cubre al
89% de los 2215 establecimientos que han sido rehabilitados por el FISE.
Este esquema de participación ha empoderado a 1336 consejos escolares
y 263 comités de mantenimiento de puestos de salud y está
generando nuevas culturas de responsabilidad ciudadana. El esquema fue
recientemente ampliado a los 6600 establecimientos de la red pública
nacional.
El instrumento de CC fue implementado masivamente desde el año
1999, a través del cual se han capacitado y transferido conocimientos,
destrezas y poder decisorio en todo el ciclo del proyecto, a 3125 organizaciones
comunitarias (comités de seguimiento y mantenimiento) para facilitar
la comunicación, gestión, control social y participación
comunitaria.
En 1999 y como resultado de la experiencia de la emergencia del Huracán
Mitch, se creó una Oficina Técnica Regional (OTR) para manejar
un piloto de atención desconcentrado en 15 municipios del norte
del país. Los recursos y los procesos del ciclo de proyectos se
manejan bajo el modelo tradicional del FISE central. Se destaca su esquema
de ordenamiento territorial, un acceso más cercano y mejor comunicación
con los municipios de la región y algunos ahorros de tiempo de
procesamiento de proyectos con respecto al nivel central .
A inicios del año 2000 se creó una Unidad de Descentralización
(UD) para implementar el piloto de GMDP en 9 municipios del país.
Se destaca una elaboración detallada de sus manuales de procedimientos,
normativas, mecanismos, definición de funciones y roles tanto de
la UD como de la Unidades Técnicas Municipales (UTM) y otros actores
locales como los delegados sectoriales y organizaciones comunitarias en
todo el ciclo de proyectos, así como diagnósticos económico-financiero
y de la capacidad instalada de las UTMs, versiones detalladas de la estrategia
de capacitación, asistencia técnica y de los sistemas municipales
automatizados para el manejo, control y monitoreo de las inversiones y
sus procesos (costos, contratación y seguimiento, indicadores de
desempeño y reportes semestrales). También se destaca su
estrategia de cofinanciamiento de gastos operativos decreciente en el
tiempo y una mayor participación de recursos locales : El FISE
cofinancia el 20% de los gastos operativos totales de las 9 UTMs, en equipamiento
y personal técnico. A sólo un año de operar el nuevo
modelo, estos municipios han manejado "recursos del FISE" por
US$ 10.0 millones.
En el informe de Grun and Schneider, también se menciona: "a
través de las visitas de campo pudo apreciarse que las UTMs del
nivel 1 (9 municipios) han desarrollado un buen conocimiento de los procedimientos
de descentralización del ciclo de proyectos debido principalmente
a dos factores: a) la capacitación recibida sobre el Manual Operativo
del sistema descentralizado y sobre aspectos relacionados con el sistema
de costos, contratación y seguimiento; y b) la atención
permanente de la UD mediante visitas semanales y procesos de aprender
haciendo".
Basándonos en todas estas experiencias, pero principalmente en
los resultados y lecciones aprendidas del piloto de descentralización
que incorpora todos los instrumentos del marco conceptual del PFMC, el
FISE ha iniciado un proceso de institucionalización del PFMC de
cara a una expansión masiva del proceso de descentralización.
Durante el año 2001 se realizaron cambios organizativos y se inició
una etapa de reconversión ocupacional con cerca de un 30% del actual
equipo de técnicos de las cuatro gerencias (el 93% del personal
técnico son ingenieros y arquitectos) que manejan, de forma centralizada
y en fases independientes , los procesos del ciclo de proyectos. La reconversión
ocupacional permitirá dotar a este grupo de técnicos de
los mecanismos y destrezas, para el manejo y aplicación integral
de todos los procesos y las herramientas, que demanda la descentralización
del ciclo de proyectos y del PFMC en su conjunto, para asumir las nuevas
responsabilidades y funciones de asistencia técnica y capacitación.
Para obtener una mezcla óptima de profesionales, este equipo será
complementado con un pequeño grupo de técnicos especialistas
en desarrollo local.
En este contexto de innovación y cambios, también se encomendó
un estudio sobre las capacidades de gestión y manejo del ciclo
de proyectos en los 151 municipios del país . El estudio concluye
que entre 40-50 municipios muestran potencialidades para asumir las responsabilidades
que demanda el proceso de descentralización, confirmando así
la estrategia de largo plazo planteada por el FISE .
Es así que para el periodo programático (2002-2004) se plantea
la institucionalización de un nuevo modelo de atención en
dos grandes líneas de operación: (i) un "modelo de
atención descentralizado" para al menos los 40-50 municipios
que cuentan con potencialidades para asumir todos los procesos que demanda
el PFMC, y (ii) un "modelo de atención centralizado, con variantes"
para el resto de los municipios del país. Este, conserva básicamente
los elementos tradicionales del manejo de los recursos y los procesos
del ciclo de proyectos, pero que mantiene el modo de aplicación
descentralizada en dos de los instrumentos del PFMC: La MPP y el FMP.
Así mismo, se iniciará un pilotaje de conformación
de Unidades Técnicas Intermunicipales donde se experimentará
un nuevo modelo de atención.
La estrategia de implementación del PFMC también está
soportada por una clara definición de las reglas del juego: normas,
procesos, procedimientos, mecanismos, sistemas, convenios y acuerdos marcos,
etc. Todo soportado a través de Manuales Operativos, Manuales Metodológicos,
Sistemas informáticos y otras herramientas. Para el Seguimiento
y Monitoreo de resultados se cuenta con una serie de indicadores de desempeño
cuantitativo y cualitativo en tiempos reales, además con un sistema
de evaluación ex post.
El modelo de atención descentralizada también define movilidad
en los niveles de manejo de los procesos y administración de los
recursos, dependiendo si el municipio es de "mayor capacidad"
(proyectos de hasta US$ 1.0 millón) ó "mediana capacidad"
(proyectos de hasta US$ 100,000). En este sentido, hemos diseñado
un mecanismo de graduación que nos permitirá ascender, mantener
ó descender a los municipios en un nivel respectivo. Este mecanismo
de graduación se basa en un sistema de puntaje que nos permite
evaluar capacidades a través del análisis de variables tales
como capacidad gerencial, capacidad técnica, capacidad administrativa,
fomento de la participación ciudadana, capacidad financiera y de
sostenibilidad. Cada una de estas variables se descompone en un sistema
de indicadores u otros índices que nos permiten aproximar de forma
transparente a una decisión responsable sobre las capacidades reales
del municipio: técnicas, sostenibilidad financiera, programación,
coordinación y fomento de la participación comunitaria,
el nivel de institucionalidad, normas, procedimientos y mecanismos de
control interno entre otras.
La aplicación del mecanismo de graduación es transparente
y abierta a cualquier municipio que la solicite y cumpla con un nivel
mínimo de ingresos propios. También es dinámica,
porque permite incorporar, capacidades aumentadas como resultado de los
procesos de asistencia técnica y capacitación que reciban
los municipios ó cambios financieros como resultados de una buena
gestión.
Otro elemento de la estrategia es que para acceder a los recursos del
FISE y entrar a la fase de manejo de ejecución descentralizada
del ciclo de proyectos, se requiere de una "fase de instalación"
que inicia primero con un análisis de dimensionamiento y negociación
, con el equipo técnico de la Unidad Técnica Municipal (UTM),
(encargada de la planificación, gestión y manejo de procesos
y administración de los recursos del ciclo de proyectos) y con
el Gobierno Local (alcalde y concejo municipal), que concluye con un dimensionamiento
y una programación presupuestaria anual de todos los recursos (personal,
equipamiento, mobiliarios, espacios físicos, contrapartidas, entre
otros) necesarios para ejecutar el Plan de Inversiones de mediano plazo.
Esta fase culmina con la firma de un convenio entre FISE y la alcaldía
donde se detallan las principales reglas del juego.
Otro aspecto importante de la estrategia es que el FISE asigna el total
de sus recursos a los municipios a través de un mapa de pobreza,
lo que denota un sentido de transparencia en el contexto del alto nivel
de politización que vive el país.
PRINCIPALES
LECCIONES APRENDIDAS DEL PFMC :
La más grande contribución del modelo PFMC, es quizás
su capacidad para generar cambios sociales, nuevas culturas ciudadanas
y capacidades locales, que promueven un esquema más sostenible
de producción, administración y mantenimiento de la infraestructura
social básica de jurisdicción municipal. En este sentido,
la definición de reglas claras y la capacidad de los incentivos
que genera el modelo, actúan como neutralizantes de conflictos
potenciales y suavizan los niveles de polarización existentes en
las organizaciones que componen el tejido social y sus instituciones,
en función de un bien público colectivo.
Se ha establecido un DIALOGO NACIONAL que ha propiciado la articulación
de alianzas y complementariedad de acciones entre instituciones y organizaciones,
tanto del nivel central como local, incluyendo la sociedad civil y las
organizaciones comunitarias, así como con organismos multilaterales
y agencias bilaterales con los que se negociaron y definieron las "reglas
del juego". Por ejemplo, se han articulado con algunos actores del
nivel central procesos paralelos que promueven y apoyan el incremento
de las capacidades locales.
Se ha abierto nuevos espacios públicos de participación
en la toma de decisiones de grupos poblacionales que históricamente
han sido marginados, como los pobres y las mujeres. Además se ha
fortalecido una línea de comunicación entre los Gobiernos
Locales y las comunidades de base. La apertura de estos nuevos espacios
de participación y los mecanismos de focalización de recursos
a lo interno del municipio, establecidos en la MPP, han resultado en que
un 72% de los proyectos se localizan en las áreas rurales, donde
se encuentran el 68.5% de los pobres, lo que también confirma la
hipótesis inicial de que el modelo produce incentivos para elevar
los niveles de prioridad en el uso de los recursos.
Se ha mejorado la coordinación interinstitucional entre los Gobiernos
Municipales, los ministerios de línea y la sociedad civil. También
la aprobación del Plan de Inversión Municipal por el Concejo
Municipal y la consecuente apropiación de su gestión por
parte del Alcalde, ha dado como resultado un mejor nivel de coordinación
entre las distintas instancias del Gobierno Local.
Se han creado mecanismos de rendición de cuentas y control social,
a través de asamblea municipal, informe semestral y anual, comité
de licitación, acceso a bitácora y conformación de
una comisión de planificación. Un 80% de los municipios
descentralizados han implementado asambleas públicas para informar
sobre el avance del Plan de Inversiones y un 90% ha puesto a disposición
del público los informes semestrales y anuales. Comité de
Licitación compuesto por técnicos municipales, alcalde ó
concejal, delegado sectorial y representante del comité de seguimiento
de proyecto (CSP) de la comunidad. Durante la ejecución del proyecto,
los miembros del CSP tienen acceso a bitácora y firma de avalúos.
Recientemente se agregó al modelo la creación de una Comisión
de Planificación municipal compuesta por todos los actores locales.
Es obvio que estos mecanismos promueven las buenas prácticas y
fomentan la institucionalización de la participación y la
toma de decisiones. Los técnicos municipales en general, reconocen
que de continuar estas nuevas prácticas se estaría generando
sinergias de todo orden para actuar en consenso y cooperativamente; y
estimular la confianza entre la ciudadanía y el gobierno local.
Se ha fortalecido la capacidad de los Gobiernos Locales en sus diferentes
niveles, Alcaldes, Consejos Municipales y Unidades Técnicas, mejorando
su gestión de ente coordinador de las inversiones y las capacidades
de sus técnicos para asumir los procesos.
Adicionalmente, la asistencia técnica y capacitación para
el manejo y la administración descentralizada del ciclo de proyectos
de inversión por parte de los municipios, está generando
importantes valores agregados al municipio, entre los más importantes:
· Los tiempos de procesos para las distintas fases del ciclo de
proyectos (formulación, evaluación, contratación
y seguimiento) por parte de los municipios descentralizados, son menores
si los comparamos con el nivel central. Esto implica respuestas más
rápidas y oportunas a las necesidades de las comunidades.
· El uso de sistemas automatizados para todas las fases del ciclo
de proyectos, ha permitido el manejo de mayores volúmenes de producción
y un mejor control de los procesos y los recursos.
· Un impacto importante en el mercado laboral de profesionales
en las áreas de la industria de la construcción y de servicios
profesionales en las ciencias sociales, finanzas y contabilidad, como
resultado de un incremento de funcionarios en las UTM, incremento de servicios
privados profesionales para el diseño, formulación y supervisión
de proyectos, así como de la participación de un mayor número
de contratistas locales en la ejecución de los proyectos. También
se denota un impacto importante en las instituciones locales que intermedian
recursos financieros y en el comercio y la pequeña industria de
materiales de construcción. Es obvio suponer que este proceso de
inversión local, representa un impacto keynesiano con un multiplicador
de mayor magnitud, si lo comparamos con los procesos centralizados del
FISE central.
· Fortalecimiento de las capacidades administrativas y técnicas
para el manejo y control social de las inversiones.
· Se han entregado infraestructura social de igual ó mejor
calidad y a un menor tiempo que la producida por los procesos centrales,
pero con un mayor nivel de empoderamiento de las comunidades y a un costo
que representa un ahorro social del 14% por cada US$ 1.0 invertido con
respecto al nivel central.
· La estabilidad de los técnicos municipales en todos los
municipios descentralizados, después del proceso electoral municipal
de Noviembre del 2000, hace suponer que el modelo del PFMC, también
produce valiosos incentivos vinculados a la "sostenibilidad política"
de los procesos.
LIMITACIONES Y DESAFIOS
A pesar de los avances del programa no debemos dejar desapercibido las
múltiples limitaciones y desafíos:
La falta de recursos humanos "calificados" en los municipios,
es sin duda la principal limitante del Programa. La falta de capacidades
instaladas es simplemente un resultado de lo anterior. Esto es producto
de décadas de implantación de sistemas altamente centralizados
tanto en la provisión de bienes y servicios públicos, como
en la captación de ingresos fiscales. El estudio de la UCA (2000)
encomendado por el FISE y el BID, señala que únicamente
el 27.8% de los municipios del país, son viables económicamente
para asumir los procesos que demanda la administración y manejo
descentralizado del ciclo de proyectos del FISE. Por lo tanto la inexistencia
de mercados laborales para las especialidades de ingenierías, arquitectura
y ciencias sociales, es una realidad en prácticamente el 70% de
los municipios del país. Por eso, el principal desafío es
el diseño de mecanismos de cofinanciamiento y un esquema de incentivos
que permita la conformación de unidades técnicas municipales
e intermunicipales que viabilicen y hagan sostenibles los procesos de
descentralización propuestos.
El PFMC del FISE se limita a crear capacidades instaladas en las Unidades
Técnicas Municipales. La función principal de esta unidad
operativa se limita al manejo de todos los procesos del ciclo de proyectos
de inversión; sin embargo se requiere la articulación de
programas complementarios con otras instituciones del sector público
para incrementar capacidades gerenciales: gobernabilidad y gerencia social;
captación de ingresos fiscales propios, presupuesto y finanzas
municipales; entre otros.
Algunos municipios que cuentan con capacidades instaladas insuficientes,
pero con niveles de ingresos suficientes para profesionalizar sus Unidades
Técnicas, deben realizar un mayor esfuerzo para mejorar sus niveles
de eficiencia y eficacia operativa, que permita la liberación de
ingresos para fortalecer sus unidades técnicas (UTM). El FISE ha
diseñado una estrategia para identificar estos casos y proveer
la asistencia técnica y capacitación requerida, además
de completar el esquema de incentivos para cofinanciar estas Unidades.
La participación de los ministerios de línea y entes autónomos
en los procesos locales es aún limitada. El programa por su grado
de complejidad requiere mejorar la coordinación al nivel central
para lograr mayor participación por parte de algunos entes y programas
del sector público.
Aunque la participación de los Organismos no Gubernamentales (ONG)
ha sido alta, sus capacidades técnicas han sido menor a lo esperado.
Se requiere de acciones complementarias de capacitación y asistencia
técnica especializada para incrementar sus capacidades instaladas.
El mayor desafío del FISE, en la expansión del proceso de
descentralización de 9 municipios a 50 municipios del país,
es lograr un adecuado proceso de reconversión laboral y optimizar
la mezcla de sus profesionales para transformar su equipo técnico
(actualmente 80 son ingenieros y arquitectos), en facilitadores de procesos
y gerentes sociales, generadores de capacidades locales a través
de la capacitación y asistencia técnica. Así mismo,
es la transformación interna e institucionalización de su
PFMC en todas sus gerencias de línea y de apoyo.
Otro aspecto toral es el marco legal insuficiente: No existe una política
de descentralización del Estado, ley de carrera administrativa,
ley de participación ciudadana, actualización de los planes
de arbitrio municipal, entre otras.
Por otro lado, en la mayoría de los casos los sistemas públicos
de prestación de bienes y servicios se caracterizan por ser ineficientes
y no equitativos y por carecer de incentivos para competir, a mi juicio,
se requiere de la voluntad política de los principales actores
del sector social para diseñar e implementar una estrategia particular
que permita focalizar el gasto social y generar mayores incentivos por
el lado de la oferta de tal forma que promueva el desarrollo de capacidades
locales para responder más adecuadamente a los retos que implica
la estrategia de reducción de la pobreza.
|