El papel del FOSIS en la estrategia de reducción de la pobreza y la relación con los Gobiernos Locales
Verónica Silva Villalobos,Subdirectora de Gestión de Programas
Fondo de Solidaridad e Inversión Social (FOSIS). Chile

Presentación

Las ideas que se presentan a continuación, tienen por objetivo presentar y dar cuenta de la experiencia desarrollada por el Fondo de Solidaridad e Inversión Social - FOSIS - de Chile, en su tarea de contribuir a superar la pobreza en el país, a partir de su creación en 1990.

En la primera parte del documento, se describe brevemente la estrategia de reducción de la pobreza en Chile a partir de 1990 y sus principales resultados. La segunda parte presenta al FOSIS y reflexiona sobre las implicaciones de su misión institucional en l tarea de contribuir a reducir la pobreza en el país. A continuación, se describe la oferta programática institucional y sus principales características, dando cuenta especialmente del papel de las Municipalidades y los Concejos Municipales en el proceso de toma de decisiones acerca de la intervención y la inversión territorial que el FOSIS desarrolla.

La estrategia de reducción de la pobreza en Chile

A partir de 1990, el Gobierno chileno estableció como estrategia de desarrollo el CRECIMIENTO CON EQUIDAD.

Esta estrategia ha tenido algunos componentes centrales que es necesario puntualizar.

En primer lugar, se han realizado esfuerzos que durante 9 años permitieron alcanzar un crecimiento económico sostenido, a tasas del 7%, situación que varió de manera importante en los últimos años en razón de la crisis económica mundial, bajando las tasas de crecimiento en este tiempo entre el 2 y el 3%.

Sin embargo, se ha entendido que el crecimiento económico es condición necesaria pero no suficiente para reducir la pobreza, por lo que se han implementado medidas tendientes a un aumento sostenido del gasto social, de manera que fuera posible:

o Recuperar algunos estándares básicos "perdidos" (infraestructura básica en servicios de salud, de educación, recuperación del valor de las pensiones de la seguridad social, entre los principales).

o Desarrollar programas sociales dirigidos específicamente a la equidad, invirtiendo más en aquellos grupos sociales más desventajados, discriminándolos positivamente. De esta manera también se han fortalecido las políticas sociales sectoriales (salud, educación, vivienda, trabajo y seguridad social) que son los pilares de la política social.

o Desarrollar nuevas políticas y programas sociales dirigidos especialmente a grupos sociales excluidos de los beneficios del desarrollo económico (los denominados grupos prioritarios y subgrupos vulnerables).

La aplicación de esta estrategia de desarrollo, ha permitido disminuir la pobreza desde el 38.6% de la población en 1990, al 20.6% en el año 2000. En efecto, mientras en el año 1990 un total de 4.965.600 personas en Chile tenían un ingreso per cápita inferior a la línea de la pobreza, esta situación afectaba a 3.081.100 personas en el año 2000.

En el caso de la indigencia, es decir, personas con un ingreso per cápita que no les permite financiar el costo mensual de una canasta básica de alimentos, en 1990, 1.659.300 personas (el 12.9% de la población) se encontraban en esta situación, cifra que se redujo a 849.200 personas en el año 2000, afectando en ese año al 5.7% del total de la población del país.

Los estudios realizados en esta materia, indican que la reducción de la pobreza absoluta en Chile puede explicarse a partir de la combinación de las siguientes políticas:

1. Política de aumento progresivo y sostenido del valor del salario mínimo.
2. Política de aumento del valor de las pensiones mínimas y asistenciales (prestaciones de seguridad social para los adultos mayores más pobres).
3. La creación de cerca de 1.000.000 de empleos en la década, con una fuerte contracción entre 1999 y el presente año, producto de la crisis financiera internacional.
4. Política de salud, educación y transferencias monetarias, focalizadas en los grupos más pobres de la población.
5. Política de descentralización del 42% de la inversión pública en infraestructura social, a la decisión de los gobiernos regionales.

Además, las últimas mediciones disponibles indican que un 74.7% de la disminución de la pobreza puede atribuirse al efecto "crecimiento" (inversión, producción, ingresos) y un 20.5% al efecto "distribución" (programas sociales focalizados directamente en los más pobres).


¿Qué es el FOSIS y cuál es su misión institucional?

En el marco de la estrategia de desarrollo delineada en los párrafos anteriores, en el año 1990, se crea el Fondo de Solidaridad e Inversión Social - FOSIS - como servicio público nacional, dependiente del Ministerio de Planificación y Cooperación (MIDEPLAN), con presencia en las trece (13) regiones en las que se divide el país, a través de sus Direcciones Regionales.

La misión institucional del FOSIS es "participar en el esfuerzo del país por la superación de la pobreza, aportando respuestas originales en temas, áreas y enfoques de trabajo complementarios, a los que abordan otros Servicios del Estado".

Para comprender mejor el papel que desempeña el FOSIS en la estrategia nacional de reducción de la pobreza, es importante revisar con mayor detención su misión institucional, que, como puede apreciarse, tiene tres componentes claves.

1. Participar en el esfuerzo del país para superar la pobreza

Si bien la superación de la pobreza en el país no es responsabilidad exclusiva del FOSIS, la institución tiene un papel que cumplir en esta tarea y por lo tanto sus resultados deben expresarse, directa y/o indirectamente en la disminución de la pobreza. Esto implica que la acción que desarrolla el FOSIS tiene que estar dirigida a este objetivo nacional y la institución debería estar en condiciones de demostrar cuál y cuánto es su aporte en esta materia.

Las implicaciones de asumir esta tarea, tienen directa relación tanto en el contenido de la oferta programática institucional como en la medición de los resultados de la inversión que se realiza. El desafío ha sido entonces, planificar, implementar y evaluar la inversión en el sentido de este objetivo.

Para lograr lo anterior, se ha debido profundizar la definición de pobreza sobre la cual el FOSIS trabaja, consensuar dicha definición con todos los actores institucionales y compartir explícitamente el objetivo institucional de contribuir a disminuirla. En este sentido, ha sido necesario operacionalizar la definición de pobreza sobre la cual se organiza la oferta programática de la institución y fijar para cada uno de los programas que se desarrollan "condiciones de salida" de las personas, familias y/u organizaciones beneficiaras de la inversión FOSIS que garanticen el cumplimiento del objetivo descrito.

En esta perspectiva, un programa FOSIS es exitoso en la medida que ha logrado apoyar a sus beneficiarios directos en el logro de las condiciones de salida fijadas para ese programa, el que, muchas veces en conjunto con otros programas - del FOSIS o del resto de la oferta pública en la materia de que se trate, logrará avanzar en el objetivo de superar la pobreza.

2. Aportar respuestas originales en temas, áreas y enfoques de trabajo.

Una lectura posible de este componente de la misión institucional, es que el FOSIS realiza su trabajo desde una posición donde las demás instituciones públicas no están. En este sentido, el FOSIS puede entenderse como un instrumento de inversión del Gobierno que propone e implementa soluciones distintas a problemas sociales que otras instituciones públicas abordan, que identifica temas emergentes relacionados con la pobreza que es necesario abordar y que no están siendo tratados por otras instituciones públicas, y que propone e implementa nuevas formas y enfoques de trabajo que garanticen mejores soluciones a determinados problemas.

Asumir en su totalidad este componente de la misión institucional, significa estar permanentemente abiertos a la innovación en estrategias de intervención y modelos de gestión, contar con metodologías que permitan identificar nuevos temas que deban ser abordados, y disponer de una capacidad de propuesta en materia de pobreza que convoque a los demás actores públicos a trabajar en conjunto.

De esta lectura, es posible concluir la necesidad del FOSIS de saber con detalle qué están haciendo las demás instituciones públicas que trabajan en materia de pobreza y políticas sociales, cuáles son las necesidades emergentes de las personas y familias pobres, qué vacíos existen en la acción del Estado hacia la pobreza que sea necesario cubrir, cuáles son las respuestas más pertinentes a las necesidades detectadas y qué mecanismos son los más efectivos para poner en sintonía las acciones de múltiples actores institucionales y sociales para un objetivo común. Un insumo insustituible para esta tarea es el aprendizaje institucional de sus propias experiencias de acción a favor de la pobreza en los territorios donde el FOSIS interviene.

El FOSIS es una de las pocas instituciones del Estado que incorpora en la propia misión institucional la tarea de innovar, de probar metodologías de intervención y modelos de gestión, de "ensayar" soluciones con otras instituciones públicas y privadas. Esta es una ventaja comparativa en materia de políticas sociales y al mismo tiempo una responsabilidad de la que es necesario rendir cuenta.

3. Complementarios a los que abordan otros Servicios del Estado.

La tarea de superar la pobreza le compete a toda la sociedad. Sin embargo, el Estado tiene un papel central que desempeñar y una responsabilidad mayor que proviene de su objetivo de garantizar el bien común de todos los integrantes de la sociedad. Al ser las personas en situación de pobreza aquellas más desventajadas en la sociedad, el Estado debe ofrecerles oportunidades para mejorar sus condiciones de vida e integrase plenamente a la sociedad de la que son parte, ya que sus capacidades, habilidades y su aporte son indispensables para el desarrollo del país.

La pobreza es un problema complejo, multicausal y que se expresa de muy diversas maneras, dependiendo fuertemente del contexto o el entorno donde se desenvuelven las personas afectadas por ella. No hay una sola solución a la pobreza, sino que se requiere la concurrencia de múltiples acciones, algunas simultáneas, otras sucesivas, para contribuir a su solución. Es a propósito de esta constatación, que la complementariedad de acciones a favor de la pobreza es indispensable para contribuir a su superación. La acción aislada de una institución es imposible que reporte resultados a un problema de tanta complejidad.

Un recurso central para abordar la pobreza son las políticas sociales universales (educación, salud, trabajo y previsión social, vivienda, entre las principales), que deben desplegarse para que todos y en particular las personas en situación de pobreza, accedan a ellas. Sin embargo, para abordar el problema de la pobreza se requiere complementar dichas políticas sociales universales con políticas y programas selectivos dirigidos especialmente a los más pobres, de manera de contribuir a igualar sus oportunidades, orientados dichos programas por criterios de equidad.

El FOSIS es propiamente un fondo de equidad y desde allí hace su aporte a superar la pobreza. Para que su acción sea eficaz, requiere complementarse con otros, principalmente con las instituciones dedicadas a implementar las políticas sociales universales, y también con aquellas instituciones que tienen una inserción territorial. Sólo en la medida que se dé esta complementariedad, es posible garantizar superación de la pobreza.

De esta forma, el FOSIS se preocupa de perfeccionar y profundizar sus mecanismos de trabajo conjunto con otras instituciones, tanto públicas como privadas. Tiene que identificar muy claramente sus "socios" claves en la tarea de superar la pobreza, en los distintos niveles territoriales donde desarrolla su acción, e implementar modalidades de complementariedad con ellos que permitan hacer más eficiente y eficaz tanto su trabajo particular como el trabajo conjunto.

La pobreza y la acción del FOSIS dirigida a contribuir a superarla

El FOSIS entiende que "son pobres las personas, familias y comunidades que por las condiciones con las que cuentan y la falta de oportunidades, no pueden satisfacer sus necesidades y anhelos por sí mismas", lo que implica que "la pobreza se institucionaliza y reproduce de generación en generación, ligados a un mismo territorio".

Al mismo tiempo, el FOSIS sostiene que "las personas, familias o comunidades pobres inician un proceso de transformaciones cuando:

· desarrollan confianza en sí mismas, sus talentos y habilidades,
· aprovechan los bienes y servicios que les brinda el Estado y la sociedad, y
· mejoran de modo sustancial su calidad de vida, ciudadanía, participación en redes e integración social".

De esta manera,."la estrategia de intervención social del FOSIS consiste en un esfuerzo simultáneo por generar capacidades en las personas y familias pobres, como también oportunidades en el entorno donde residen y/o trabajan. Así, se espera que a través del despliegue y utilización de sus potencialidades, puedan dichas personas y comunidades iniciar un proceso gradual y sustentable de mejoramiento en su calidad de vida e integración social".

Teniendo en cuenta tales definiciones, es posible afirmar que en la situación de pobreza se identifican claramente tres dimensiones que es necesario considerar al momento de plantear una estrategia para superarla.

1. Una dimensión económica de la pobreza: las personas y familias en situación de pobreza no cuentan con los recursos económicos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas, recursos que deben ser generados a partir de los ingresos económicos que reporta el trabajo, sea éste dependiente o independiente. Como puede deducirse, la forma de dar cuenta de los resultados concretos en esta dimensión de la pobreza es a través del aumento de los ingresos familiares, producto de la inversión del FOSIS.

2. Una dimensión social de la pobreza: las personas y familias en situación de pobreza no cuentan con las oportunidades ni los apoyos necesarios para desplegar las capacidades y potencialidades que les permitan acceder a los bienes y servicios de los que la sociedad dispone para sus miembros, e integrase plenamente al desarrollo. Los resultados en esta dimensión de la pobreza estarán reflejados en el acceso a nuevos bienes y servicios, al mismo tiempo que se incrementa el capital social de las personas y familias.

3. El entorno, donde las personas y familias en situación de pobreza desarrollan su vida cotidiana, ofrece condiciones deficitarias para el mejoramiento de las condiciones de vida de ellas y dificulta su plena integración social. La inversión que se realice en esta dimensión de la pobreza deberá reflejarse en condiciones de entorno que mejoren objetivamente la calidad de vida de las personas, familias y comunidades, incluida la organización y la participación de la gente en iniciativas comunitarias integradoras.



Es necesario, entonces, intervenir simultáneamente en las tres dimensiones identificadas para generar el proceso de trasformaciones o cambios que se requiere, para pasar de una situación de pobreza a una de no pobreza. La estrategia de intervención del FOSIS debe permitir que las personas y familias transiten desde su situación de pobreza a una en que la hayan superado, a través de la implementación de un modelo de gestión que favorezca la superación de la pobreza.

Dado que se reconoce la importancia de la variable territorial en el proceso de superación de la pobreza, el FOSIS ha optado por desarrollar una estrategia de intervención inserta territorialmente, es decir, interviene en los territorios específicos donde viven las personas y familias pobres.

Pero no basta con estar insertos territorialmente. Una parte importante de las posibilidades y potencialidades así como las barreras para superar la pobreza, se encuentran en los propios territorios o en el entorno psicosocial y económico donde las personas y las familias pobres desarrollan su vida cotidiana.

Entonces, tan importante como estar insertos territorialmente es el conocimiento en detalle de las características y condiciones de los territorios en los que el FOSIS interviene. Desde este punto de vista, la inversión que el FOSIS realiza es una herramienta adicional a muchos otros recursos, propios de los territorios y de su gente como de la oferta pública del Estado y del sector privado, que se encuentran a disposición del mejoramiento de las condiciones y calidad de vida de las personas y familias que comparten un espacio territorial.

Es en este marco, donde adquieren un papel preponderante en la estrategia de intervención del FOSIS, los Agentes de Desarrollo Local. Ellos expresan la presencia en terreno de la institución, y cumplen un rol de conectores entre las necesidades y aspiraciones de las personas y familias pobres y las redes de bienes y servicios públicos que están a su disposición para enfrentar las dificultades propias de la situación de pobreza.

Al mismo tiempo, están alertas para proponer nuevos bienes y servicios que son necesarios de ofrecer a las personas, familias y comunidades en situación de pobreza. Para cumplir su tarea, ellos deben conocer en detalle los territorios donde el FOSIS interviene o intervendrá, lo que significa no sólo el conocimiento físico del territorio, sino principalmente de la dinámica de relaciones que existe en dicho territorio: las necesidades de las personas y familias, sus principales rasgos culturales, las organizaciones de la comunidad, las potencialidades tanto de las personas como de sus organizaciones y del territorio en sí mismo, las oportunidades que ofrece la red pública y privada a disposición de las personas y familias pobres.

Para esta importante tarea, el Agente de Desarrollo Local debe estar preparado y contar con las herramientas necesarias para desarrollar adecuadamente su trabajo, que es un trabajo fino y de alta precisión. Un conector es un instrumento que "une" las partes que son necesarias para que algo funcione adecuadamente. Aplicado a la intervención FOSIS, el Agente de Desarrollo Local pone en contacto necesidades y aspiraciones con oportunidades para su satisfacción.

Para hacerlo bien, su posición debe ser lo más "neutral" posible: no representa a las personas con necesidades y aspiraciones ni tampoco representa a aquellos que ofrecen las oportunidades. Es un agente externo a ambas partes que cuenta con las herramientas y con la confianza de ambos para conectarse. Para esto, debe conocer ambas partes y encontrar los puntos de encuentro más adecuados a los resultados que se esperan lograr, en este caso, superar las condiciones de pobreza en que se encuentra una parte, con el apoyo de las oportunidades que ofrece la otra parte. No es una tarea fácil por lo que es necesario contar con las herramientas adecuadas.

El Agente de Desarrollo Local debe contar con la suficiente y necesaria información para hacer su trabajo, debe estar entrenado en resolución de conflictos, en procesos de negociación de intereses y recursos, en adecuados procesos de comunicación, en modelos participativos para la gestión de las decisiones y en materias de planificación y gestión territorial. Al mismo tiempo, su trabajo requiere ser apoyado permanentemente y debidamente supervisado.

Lo anterior, en términos muy generales, puede describirse en el siguiente esquema:


por sí mismas.
La pobreza se institucionaliza y reproduce de generación en generación, ligados a un mismo territorio.
La pobreza se institucionaliza y reproduce de generación en generación, ligados a un mismo territorio


En el marco del objetivo de contribuir a la superación de la pobreza de las personas, familias y comunidades insertas en un determinado territorio, el FOSIS pone en ejecución una estrategia de intervención que simultáneamente aborda las dimensiones económica, social y del entorno, a través de la implementación de un determinado modelo de gestión, cuyo actor principal es el Agente de Desarrollo Local.

Para llevar a cabo lo anterior, debe tenerse en cuenta las condiciones en que se encuentran las personas, familias y comunidades de un territorio al inicio de la estrategia de intervención (condiciones de entrada), de manera de intervenir lo más sinérgicamente posible sobre ellas, y conseguir nuevas condiciones en todas las dimensiones señaladas, las que serán las condiciones de salida de la intervención. Conseguir dichas condiciones de salida determinará la culminación de la intervención FOSIS en el territorio.

Si quisiera resumirse el perfil del Agente de Desarrollo Local del FOSIS, puede decirse que es una persona que necesita pensar estratégicamente. El ADL debe ser una persona independiente y calificada, con capacidad para identificar los problemas, examinarlos, recomendar medidas apropiadas y ayudar a poner en marcha sus recomendaciones.

La oferta programática del FOSIS y su modelo de gestión

El FOSIS cuenta con una oferta programática propia, diversificada, que puede denominarse "inversión socio-productiva" que permite abordar las tres dimensiones identificadas para la pobreza: económica, social y de entorno, y que se expresa en:

· La oferta programática de Desarrollo Social, destinada a mejorar las condiciones y calidad de vida de las personas, familias y comunidades pobres, y favorecer su plena integración social, a través del financiamiento de servicios dirigidos a los beneficiarios, así como el financiamiento de las iniciativas generadas y gestionadas por ellos mismos. Se distinguen en esta oferta programática el Programa de Desarrollo Social gestionado a través de la modalidad de Inversión Regional de Asignación Local (IRAL) en sus líneas de servicios especializados y proyectos autogestionados, programas dirigidos a lograr la certificación social de las personas pobres, y programas dirigidos específicamente a lograr procesos crecientes de inclusión social de personas y familias en situación pobreza.

· La oferta programática de Fomento Productivo, destinada a apoyar la generación y mejoramiento de los ingresos de las personas y familias pobres, a través de facilitar su reinserción laboral o el desarrollo de iniciativas de autoempleo, la capacitación en oficios, el financiamiento de servicios dirigidos a los microempresarios, así como al financiamiento de las iniciativas generadas y gestionadas por ellos mismos. Se distinguen en esta oferta programática el programa de Fomento Productivo gestionado a través de la modalidad de Inversión Regional de Asignación Local (IRAL) en sus líneas de servicios especializados, proyectos autogestionados, acceso al crédito y desarrollo económico local, programas dirigidos a la generación directa de ingresos a través de la reinserción laboral o el autoempleo, y programas de apoyo a iniciativas productivas.

Con respecto a los recursos humanos, el FOSIS se estructura sobre la base de un equipo profesional, técnico y administrativo en el nivel central de la institución y 13 Direcciones Regionales, las que son las responsables de implementar las estrategias de intervención en los territorios que anualmente se lleva a cabo la inversión. Cada uno de los niveles (central y regional) tienen distintas funciones y atribuciones que, en su conjunto, permiten realizar la operación de la oferta programática.

En relación con el marco presupuestario disponible para la implementación de las estrategias de intervención, los recursos provienen del presupuesto público nacional asignado anualmente al FOSIS, más los recursos que los programas institucionales logran movilizar, tanto públicos como privados. La movilización de otros recursos públicos se logra a través de la suscripción de convenios con otros Ministerios y Servicios Públicos; y la movilización de recursos privados se consigue a través del co-financiamiento de proyectos autogestionados con los propios beneficiarios y con otras instituciones privadas (por ejemplo, la banca privada). Cabe destacar en este punto, que el presupuesto institucional es un instrumento de gestión que refleja no sólo la distribución de los recursos disponibles, sino sobre todo las prioridades y la lógica de inversión por la que apuesta la institución.

Los principales mecanismos de asignación de recursos de los que dispone el FOSIS pueden sintetizarse en dos: (i) la distribución presupuestaria a las Direcciones Regionales, de responsabilidad del nivel central de la institución; y (ii) la modalidad de Inversión Regional de Asignación Local (IRAL) a través de la cual se define anualmente el marco presupuestario para cada uno de los territorios focalizados para la intervención e inversión del FOSIS.

En cuanto a los mecanismos de negociación y acuerdos con actores claves y/o socios estratégicos para la intervención, el FOSIS suscribe convenios nacionales de trabajo con otras instituciones a partir de la co-gestión de proyectos específicos y convenios regionales que son negociados por las Direcciones Regionales de la institución. Adicionalmente, las Mesas de Trabajo Comunal en las cuales se definen los contenidos de la inversión en cada territorio en conjunto con actores claves del territorio se constituyen en el principal mecanismo de negociación y acuerdo del que se dispone a nivel regional. También cabe en esta categoría la activa participación, tanto del nivel central como de las Direcciones Regionales en comisiones intersectoriales e interinstitucionales, en materias de relevancia para las estrategias de intervención del FOSIS.

Por otra parte, el FOSIS cuenta con un conjunto diversificado y amplio de procesos de apoyo a la operación de las estrategias de intervención, lo que debe permitir garantizar la pertinencia y calidad del trabajo de la institución en su tarea de contribuir a superar la pobreza. A continuación se presentan en resumen, los principales procesos de apoyo a la operación.

· La función de Preinversión que busca, por una parte, orientar y factibilizar la inversión del FOSIS en cada localidad integrada por personas y familias pobres, y por otra, generar iniciativas de innovación, que permitan probar estrategias de intervención y/o modelos de gestión que puedan ser, una vez evaluadas, replicadas e incorporadas a la inversión programática regular del FOSIS.

· El Programa de Promoción que busca expandir y desarrollar capacidades de gestión en las organizaciones sociales y beneficiarios del FOSIS, al tiempo que apoya la gerencia de los proyectos de los ejecutores beneficiarios. Lo anterior, en el marco de un proceso de fomento y fortalecimiento de la participación ciudadana.

· La gestión y supervisión de la inversión territorial, que está dirigida a apoyar en terreno la ejecución de los proyectos a través de los cuales se opera y realiza la inversión programática del FOSIS, toda vez que ésta la desarrollan los propios beneficiarios, en las líneas de proyectos autogestionados, o bien ejecutores intermediarios públicos o privados. Esta función es desarrollada en la práctica por los Agentes de Desarrollo Local (ADL's) de cada una de las Direcciones Regionales de la institución a lo largo del país.

· El soporte a la gestión programática, que permite hacer el seguimiento de las acciones que se llevan a cabo en el marco de la estrategia de intervención, y desarrollar la función de evaluación, tanto ex ante de las iniciativas que se financiarán, como la evaluación ex post, de resultados y de impacto de la inversión programática del FOSIS.

· La gestión administrativa institucional que comprende la administración del personal, el funcionamiento operacional de la institución y la inversión en activos fijos.

· La función de Difusión y Comunicaciones a través de la cual se implementa la política institucional de comunicaciones que permite, por una parte, difundir las acciones que realiza el FOSIS, y por otra, generar un proceso de comunicación, tanto interna como externa, de las tareas de la institución.

El desarrollo de los procesos señalados anteriormente, junto con apoyar la gestión de la inversión e intervención de la institución, debiera contribuir a generar y poner en ejecución un sistema de aprendizaje institucional que permita permanentemente perfeccionar la acción del FOSIS y garantizar el cumplimiento de su misión institucional.

Por último, entre los mecanismos de supervisión, fiscalización y control de la operación de la estrategia de intervención, se destaca el Sistema Nacional de Supervisión de Proyectos, el proceso de control de gestión que se realiza a partir del seguimiento de las actividades, metas y objetivos del Plan Institucional, y la función de Auditoría que se realiza en el nivel central.

Como puede apreciarse el FOSIS cuenta con un completo y complejo modelo de gestión, que tiene que ponerse al servicio de la estrategia de intervención institucional que se expresa en la práctica, en las estrategias que se implementan en los territorios focalizados para la inversión del FOSIS.

La Inversión Regional de Asignación Local (IRAL) como principal mecanismo de asignación de los recursos FOSIS

Como se señaló anteriormente, el FOSIS dispone para el financiamiento de su inversión programática de dos mecanismos de asignación de recursos.

· Un conjunto de recursos que se asignan directamente desde el nivel central de la institución hacia las Direcciones Regionales para los programas nacionales de ejecución regional. Dichos programas son los siguientes: (i) Programa de Nivelación de Competencias Laborales, (ii) Programa de Reinserción Laboral y Empleo, (iii) Programa Hoy es mi Tiempo (dirigido a la reinserción laboral y social de jóvenes infractores de ley), (iv) Programa de Preinversión, (v) Programa de Promoción de la Participación Ciudadana y, (vi) Programa de Intermediación Financiera. En el año 2001 se dispuso de cerca de 10 millones de dólares, para el financiamiento de dichos programas.

· La modalidad de Inversión Regional de Asignación Local (IRAL) a través de la cual se define anualmente el marco presupuestario para cada uno de los territorios focalizados para la intervención e inversión del FOSIS. Esta modalidad se utiliza para decidir la inversión territorial del Fondo de Desarrollo Social y del Fondo de Fomento Productivo. En el año 2001 se dispuso de cerca de 20 millones de dólares para el financiamiento de dichos programas.

Si bien el 100% de la inversión programática que realiza el FOSIS se localiza territorialmente en las comunas del país y tiene su expresión en personas, familias y comunidades que se benefician directamente de ella, el Fondo de Desarrollo Social y el Fondo de Fomento Productivo financia proyectos autogestionados por las propias organizaciones de la comunidad y servicios especializados prestados por organismos intermedios de desarrollo, principalmente Organismos No Gubernamentales (ONG's). Los proyectos autogestionados, financiados por ambos Fondos, son apoyados desde su diseño hasta su implementación a través del Programa de Promoción de la Participación Ciudadana, que también es ejecutado por Organismos intermedios de desarrollo.

El flujograma de operación de la modalidad de Inversión Regional de Asignación Local (IRAL) puede resumirse en el siguiente esquema:


Como puede apreciarse, el papel de las Municipalidades es fundamental en esta modalidad de asignación de recursos. La Mesa de Trabajo Comunal es una instancia colectiva de toma de decisiones en la que participan los principales actores de un territorio. La convoca el Alcalde en conjunto con el(a) Director(a) Regional del FOSIS y participan como miembros estables técnicos de la Municipalidad (principalmente el Secretario Comunal de Planificación y el Director de Desarrollo Comunitario), representantes de otras instituciones públicas que invierten en la comuna, y representantes de las principales organizaciones comunitarias del territorio.

Esta es la instancia que define los grupos de interés final que se beneficiarán de la inversión del FOSIS y las temáticas principales a las que se dirigirán los proyectos que llevará a cabo la comunidad con el financiamiento del FOSIS. Adicionalmente, a esta instancia se presentan los proyectos que resultan elegibles luego de un proceso de evaluación ex ante que desarrolla el FOSIS con evaluadores independientes, y se prepara la presentación que se hará al Concejo Comunal que es la instancia que decide, entre los proyectos elegibles, aquellos que serán financiados.

Este mecanismo permite garantizar la pertinencia de la intervención y de la inversión del FOSIS y al mismo tiempo canaliza la participación comunitaria en la decisión de la inversión territorial.