ONG's, PROGRAMAS DE REDUCCIÓN DE POBREZA A NIVEL LOCAL
Edwin Zablah, Fundación Augusto C. Sandino

DEFINIENDO EL MODELO
Como parte del proceso de planificación estratégica de la Fundación Augusto C. Sandino, se realizó un ejercicio para definir el modelo de intervención que la institución seguiría en los territorios de su área de trabajo. Para ello convocó a una serie de reuniones y actividades en dos niveles: a nivel institucional, con el Consejo Técnico de FACS; y a nivel de los territorios para validar la propuesta de modelo de intervención.
En este ejercicio participó el Consejo de Administración y el personal de la Dirección de Planificación y Proyectos. Fueron sesiones con un alto contenido de profesionalismo y compromiso con los sectores menos favorecidos de la población y el desarrollo en las comunidades. Se tenía claro que el modelo sería la base para la aplicación de las líneas generales del accionar de la FACS en los territorios en los que tiene presencia.
Por otra parte, las/los líderes de las contrapartes comunitarias asumieron la tarea de una manera decidida. Se trataba para ellos/ellas de la búsqueda de un compromiso de la institución, para definir el "acompañamiento" de la FACS en su desarrollo. En este proceso de discusión participaron aproximadamente 1,500 líderes comunitarios, que brindaron sus aportes y sugerencias al modelo de intervención, construyéndose un verdadero consenso alrededor de las posibilidades de trabajo y las expectativas de las comunidades.
Sin temor a equivocarnos podemos afirmar que este modelo de intervención mas que una metodología de trabajo es una propuesta para la superación de la pobreza que atraviesa el país con acciones concretas, medibles y realizables.
Este modelo de intervención fue ratificado durante la IX Asamblea de Contrapartes, realizada en Managua los días 30 de noviembre y 1 de diciembre del año 2000, recoge la experiencia de la FACS a lo largo de sus 20 años de existencia, y ha demostrado tener un mayor impacto en la ejecución de proyectos de desarrollo en beneficio de la población meta.

POR QUÉ UN MODELO DE INTERVENCIÓN?
El modelo está dirigido a promover que los campesinos organizados en diferentes formas de asociatividad, dediquen esfuerzos y capacidades propias para insertarse a un proceso de desarrollo autogestionario y sostenible (social, económico y ambiental). Ello disminuirá el ciclo de dependencia, contribuirá a la autosuficiencia alimentaria y posibilitará que el campesinado sea cada vez más capaz de llevar a cabo procesos más complejos de intermediación y desarrollo.

BASES CONCEPTUALES
Ø Por debajo de la línea de la pobreza
La FACS ha definido como su universo de trabajo aquellas comunidades en que la mayoría de sus pobladores se encuentra en 0 por debajo de la línea de la pobreza, principalmente en comunidades rurales; en 108 comunidades de 13 municipios del país en los departamentos de Estelí, Matagalpa, Boaco, Nueva Guinea, Managua y Chinandega.
Ø Participación y desarrollo de las capacidades locales
El modelo de intervención de la Fundación se basa en la participación de la comunidad, el desarrollo de las capacidades locales y la articulación y apoyo de instancias que promueven el desarrollo comunal.
En la ejecución de las actividades se incorpora a la familia y a la comunidad, con el fin de mejorar las condiciones sociales de los grupos y comunidades atendidas. Se complementa el apoyo económico externo con la modalidad de alimentos por trabajo y el aporte local.
El modelo se operativiza a partir de un proceso participativo en la identificación de los problemas y posibles alternativas de solución de los mismos en el seno de cada una de las comunidades atendidas por la Fundación.
Ø La dimensión de género
Partiendo de los conceptos y alcances de justicia social y de democracia real , se tratará de desarrollar procesos de transformación de las relaciones de poder intergenéricas, que se exprese en relaciones de equidad entre hombres y mujeres en la vida pública dentro y fuera de la comunidad y al interior de la familia.
Ø Economía solidaria
El modelo de FACS es el de economía solidaria, es decir, ir progresivamente satisfaciendo necesidades comunitarias, como la educación de adultos; y a la par promoviendo y desarrollando la conciencia de género, capacitando y coordinando con otras instancias y con las alcaldías.
Ø Autogestión
La autogestión, entendida como un proceso de autonomía económica y productiva que integra e interrelaciona como elementos o eslabones: a) la organización, como primer paso; b) la participación; c) la sostenibilidad, como proceso ecológico, que busca producir a los menores costos y comercializar; y d) la asociatividad para la producción comunitaria.

UN PROCESO DE PROMOCIÓN DEL DESARROLLO RURAL. FASES DEL PROCESO
Todo el modelo es en su conjunto un proceso de promoción del desarrollo rural. Tiene como propósito crear las condiciones materiales para desarrollar la autoestima de la población, para preparar a los hombres y mujeres a afrontar el reto de ser sujetos de su propio desarrollo. Como actores del proceso de desarrollo se identifica a la comunidad, a las autoridades locales (municipalidades, delegados de instituciones gubernamentales), otras instancias de la sociedad civil presentes en los territorios y la FACS en su labor de acompañamiento.
Primera fase: elevar la autoestima
La primera fase se inicia con organización, capacitación, medio ambiente, autoconsumo y seguridad alimentaria. Se pretende elevar la autoestima de la población, mediante la promoción de líderes y a través de actividades que contribuyan a elevar los niveles de organización de la comunidad y resolver necesidades sociales tales como, vivienda, letrinas, cocinas mejoradas, huertos de patios y comunitarios, siembra de árboles frutales, ganadería menor, etc.
Segunda fase
Se procederá a la realización de obras sociales de beneficio comunal, educación de adultos, protección del medio ambiente, desarrollo productivo, establecimiento de fondos revolventes autogestionarios, legalización de la propiedad y el establecimiento de pequeñas empresas rurales. Se continúa con el proceso de capacitación y se estima que a partir de este momento se habrán desarrollado capacidades para que la comunidad pueda realizar incidencia sobre las instancias del poder local.
Tercera fase
La tercera fase contempla acciones de crédito, comercialización y el inicio de procesos de agro exportación y se continuará con la capacitación, especialmente en los aspectos de incidencia. A partir de este momento se espera que la comunidad haya superado la línea de pobreza.
LA LÓGICA DEL MODELO
Al iniciar la intervención se realizarán estudios participativos en cada comunidad, para identificar los niveles de vulnerabilidad frente a los desastres naturales, a fin de reducir las pérdidas humanas y materiales en caso de emergencia.
La educación y la preparación para casos de desastres, al igual que la capacitación y el enfoque de género, constituye una constante del modelo de intervención de la FACS.
La perspectiva de género
La perspectiva de género está planteada como parte consustancial de todas las fases del modelo de intervención en la vía de ir creando las condiciones materiales, sociales y educativas que permitan disminuir la subordinación y dependencia económica, política e ideológica de las mujeres; lo cual implica cambios en las relaciones de poder entre hombres y mujeres.
Combinando las acciones de medio ambiente, producción y sociales
En cuanto a las acciones de medio ambiente, se impulsarán viveros comunales y familiares; establecimiento y manejo de plantaciones; establecimiento de cercas vivas, conservación de suelos, aboneras orgánicas, plantaciones energéticas, bancos proteínicos y parcelas forestales con investigación participativa.
En las acciones sociales se impulsará la construcción de viviendas, construcción de letrinas, reparación de caminos, construcción de cocinas mejoradas, autosuficiencia alimentaria y apoyo a la educación de adultos.
En el aspecto productivo las acciones estarán dirigidas a lograr un mejor aprovechamiento de la finca. Se impulsará la diversificación de cultivos de manera que el productor pueda manejar diferentes alternativas de cultivos, e ir seleccionando los más viables desde el punto de vista económico, social y ecológico. Se impulsarán parcelas de experimentación de granos básicos, hortalizas, frutales, musáceas, tubérculos y café, combinadas con abono verde, orgánico, manejo integrado de plagas, plantas forrajeras y fijadoras de nitrógeno.
Énfasis en la labor de incidencia
En todas y especialmente en la segunda y tercera fase, se hará énfasis en la labor de incidencia de las comunidades hacia las municipalidades, instituciones oficiales presentes y otras Organizaciones u Organismos presentes en el territorio, con el acompañamiento de FACS. Haciendo énfasis en la organización, el enfoque de género y la capacitación.
Proyección, socialización y efecto multiplicador
El trabajo a realizar debe tener un efecto reproductor pasando de una comunidad a otra, sobre la base de ir mostrando cómo se han venido mejorando las condiciones de vida de la población y cómo la organización comunitaria y la labor de incidencia que se ha desarrollado, facilita que los pobladores sean sujetos de su propio desarrollo. El período de intervención varía según el desarrollo de las comunidades y puede durar un período no menor de cinco años ni mayor a diez.