Federación de Municipios del Istmo Centro Americano
Federación de Municipios del Istmo Centroamericano
 
 
 
 
 
 
 
Google
WWW www.femica.org
Federación de Municipios del Istmo Centroamericano
 

COALICIÓN INTERAMERICANA PARA LA PREVENCIÓN DE LA VIOLENCIA (CIPV)
FEDERACIÓN DE MUNICIPIOS DEL ISTMO CENTROAMERICANO (FEMICA)

ORGANIZACIÓN PANAMERICANA DE LA SALUD (OPS)

PROYECTO
TRABAJANDO CON LOS GOBIERNOS LOCALES EN CENTROAMÉRICA:
PLAN PILOTO PARA REDUCIR LA VIOLENCIA

I. FICHA TÉCNICA

Nombre del Proyecto:
Trabajando con los Gobiernos Locales en Centroamérica: Plan Piloto para Reducir la Violencia
Organización gestora del Proyecto:
Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia a través de la Organización Panamericana de la Salud (OPS)
Organización Donante:
Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID)
Organización Ejecutora:
Federación de Municipios del Istmo Centroamericano (FEMICA)
Período de Ejecución:
18 meses (Enero 2004-Junio 2005)
Objetivo:
El objetivo global de esta actividad es obtener el compromiso de los gobiernos municipales y nacionales de Centroamérica para diseñar y adoptar herramientas amplias de prevención de la violencia a través de políticas científicas, tecnológicas e innovadoras tales como los indicadores, la obtención de datos, la protección y las políticas para poder reforzar las capacidades y desarrollar iniciativas efectivas de seguridad ciudadana.

II. JUSTIFICACIÓN

El fenómeno de la violencia está agravando las desigualdades existentes en las sociedades de Latinoamérica y el Caribe. Los habitantes pobres y jóvenes al margen de la sociedad experimentan altas tasas de violencia, especialmente en lo referente a la violencia intrafamiliar que sufren mujeres y niños. Atender esta situación es importante no sólo en razón de elementos tales como la protección de la vida o el respeto a los derechos humanos, sino que hace referencia a su impacto sobre el desarrollo político y económico de una comunidad o de una sociedad en su conjunto.

La violencia reduce la inversión interna y extranjera, impidiendo el crecimiento a largo plazo y las personas que se sienten inseguras en sus vecindarios pierden la fe en la justicia penal y en el sistema político. Asimismo, los Estados y Municipalidades enfrentan demandas financieras constantes de combate al crimen, lo cual va en contradicción con la tendencia de reducción en los presupuestos públicos, a la vez que representa una oportunidad perdida para invertir en esfuerzos mayores de prevención de la violencia.

Este marco ha concitado un amplio consenso internacional sobre la necesidad de una atención prioritaria del problema de la violencia. Por ejemplo, la Organización de los Estados Americanos (OEA), en su Plan de Acción formulado en la Cumbre de las Américas de Québec en abril del 2001, ha identificado la prevención de la violencia como un prerrequisito a los esfuerzos regionales para fortalecer la democracia, crear prosperidad y el desarrollo del potencial humano.

Para atender el problema con este grado de prioridad y enfoque, resulta evidente la necesidad de contar con datos sobre crimen y violencia recopilados de manera segura, completa y sistemática. En contradicción con ello, en la región usualmente los datos están incompletos, desfasados y son inconsistentes en el tiempo y entre países, lo que dificulta cerciorarse de la extensión del problema. Esto se explica por la carencia de sistemas de observación de la violencia, factor que impide tanto la comprensión del problema y sus causas, como la medición del efecto que tienen las políticas existentes y propuestas.

La CIPV ha tomado nota de esta carencia y ha concentrado esfuerzos en construir sistemas de recopilación de información, de manera que los Gobiernos nacionales y locales, cuenten con datos sólidos para el diseño de sus políticas. El sistema propuesto por la CIPV se basa en la creación de un conjunto de indicadores para monitorear la violencia en las Américas, organizados en tres categorías:

Indicadores Básicos: establecidos para monitorear problemas específicos en las respectivas poblaciones en riesgo, los indicadores se cimientan sobre tres resultados de violencia que pueden ser medidos objetivamente: muerte, enfermedad y comportamientos violentos incluyendo crímenes; y ofrecerán información confiable, relevante, consistente, comparable y fácilmente disponible. Por ejemplo:

  • Tasa de homicidios ajustada por edad en hombres en edades comprendidas entre los 15 a 44 años por 100,000 habitantes.
  • Tasa de homicidios ajustada por edad en mujeres en edades comprendidas entre los 15 a 44 años por 100,000 habitantes.
  • Tasa de homicidios en menores de 0 a 4 años por 100,000 habitantes.
  • Reporte de asaltos por cada 1000 habitantes.
  • Reportes de robo por cada 1000 habitantes.
  • Tasa de mortalidad ajustada por edad por suicidio por cada 100,000 habitantes.
  • Reporte de secuestros por cada 100,000 habitantes.

Indicadores de desarrollo: construidos para recoger información más precisa como la relación entre víctima/perpetrador, estos indicadores requieren información más detallada y sistemas sofisticados. Por ejemplo:

  • Tasa de mortalidad por abuso infantil por 1,000 habitantes.
  • Tasa de mortalidad por abuso de adulto mayor por 100,000 habitantes.
  • Homicidios ajustados por edad, por robo por 100,000 habitantes.
  • Tasa de bajas en hospital ajustada por edad por intento de suicidio por 100,000 habitantes.
  • Reporte de violaciones de derechos civiles por 1,000 habitantes.

Indicadores de Investigación: diseñados con el propósito expreso de recoger información, que por diversas razones, se recaba mejor en estudios y por lo tanto es la propuesta más compleja y más cara. Por ejemplo:

  • Reporte personal de tasa de peleas entre jóvenes en las escuelas por cada 100 escolares.
  • Reporte personal de tasa de portación de armas entre jóvenes en las escuelas por cada 100 escolares.
  • Reporte personal de tasa de violencia interpersonal por cada 1000 que responden.

Programas Amplios de Prevención en el Ambiente Municipal como la Propuesta más Efectiva

Mientras la violencia y la seguridad pública están determinados principalmente por factores comunes a una nación o región, su impacto se siente con más frecuencia en los ambientes locales o municipales. Los gobiernos locales, alcaldes y otras autoridades municipales están bajo una creciente presión para abordar los problemas y producir resultados. La tendencia hacia la descentralización del gobierno, aunque menos frecuente en Centroamérica comparado con otras regiones, ha llevado tanto a un aumento en delegar funciones como a asignar recursos a los gobiernos locales, aumentando aun más las expectativas de las a proveer soluciones a estos problemas. Por otra parte, muchos ciudadanos se identifican más fácilmente como ciudadanos de sus comunidades locales, en vez de con instituciones nacionales.

Es interesante ver que los programas de prevención de la violencia y seguridad ciudadana administrados por las Municipalidades ofrecen ventajas comparativas. Cuando abarcan una vasta muestra representativa de personas e instituciones, las iniciativas municipales tienden a ser más manejables por dos razones: 1) el desarrollo de los mecanismos para la coordinación entre diversos actores (usualmente un obstáculo en programas nacionales) es menos complejo; y 2) la reunión de información confiable sobre la magnitud del problema para comunicar la asignación de recursos y la decisión de políticas es más realista en el ambiente municipal.

No obstante existir experiencias exitosas, tales como algunas iniciativas como DESEPAZ en la ciudad de Cali y el programa municipal de seguridad ciudadana de Bogotá, muchas otras Municipalidades a través de las Américas están en la fase de planificación. Sin embargo, desafortunadamente, a pesar de las preocupaciones divulgadas y de ejemplos locales de políticas municipales ejemplares, la mayoría de las Municipalidades están dirigiendo este tema aisladamente sin percatarse de las nuevas prácticas, de los recursos locales regionales y de políticas amplias que están empezando a prosperar en la región.

El presente proyecto se constituye en un primer esfuerzo integrado en la prevención de la violencia en las Américas, mismo que se espera sirva de modelo para otros esfuerzos en todo el mundo. Este carácter experimental encuentra su base en la identificación de la Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia como la mejor práctica surgida en el Informe Mundial de OMS sobre la Violencia y la Salud.

III. INFORMACIÓN TÉCNICA Y DESCRIPCIÓN DEL PROGRAMA

A. Objetivo Global

Obtener el compromiso de los gobiernos municipales y nacionales de Centroamérica para diseñar y adoptar herramientas amplias de prevención de la violencia a través de políticas científicas, tecnológicas e innovadoras tales como los indicadores, la obtención de datos, la protección y las políticas para poder reforzar las capacidades y desarrollar iniciativas efectivas de seguridad ciudadana.

B. Objetivos Específicos

 

1. Incrementar el conocimiento del impacto socio económico de la violencia y sus mecanismos de prevención.

2. Promover el uso de una serie de indicadores común para recoger, analizar y reportar los datos de violencia para informar de las políticas públicas y crear planes de acción.

3. Ofrecer asistencia técnica hacia el desarrollo de amplios planes de prevención de la violencia que incluyan la participación de todos los sectores de la sociedad.

4. Fomentar la creación de un conjunto de líderes multisectorial en cada municipalidad que trabaje hacia la meta común de prevenir la violencia dentro de sus respectivas competencias (salud, justicia, policía, etc.)

5. Desarrollar los planes municipales de prevención de la violencia dentro de las Municipalidades participantes.

C. Resultados Anticipados

  1. Un documento de trabajo inicial para discutir en la reunión de FEMICA sobre los elementos y en el marco de amplias iniciativas municipales del pasado sobre la prevención de la violencia.
  2. Un reporte breve, el cual distribuirá la CIPV a lo largo de la región a oficiales clave tanto del gobierno como fuera de él, como prueba de una reunión piloto que podría ser el centro para posibles tal1eres subsecuentes en Centroamérica o en otras sub-regiones dentro del hemisferio.
  3. Doce Municipalidades de Centroamérica con sistemas de información firmes en lugares apropiados y la recopilación de información en una base constante a través de la colaboración de muestras representativas.
  4. Doce Municipalidades de Centroamérica utilizando los indicadores de violencia para determinar las políticas y diseñar planes para la prevención de la violencia.
  5. Una red de líderes municipales (del gobierno y de la sociedad civil, junto con un grupo de expertos técnicos), con un claro entendimiento de las mejores y más efectivas prácticas, así como también con la habilidad para evaluar propuestas innovadoras actuales y para identificar soluciones potenciales futuras y exitosas para prevenir la violencia.
  6. Cerca de 100 oficiales municipales de Centroamérica con conocimientos de actividades exitosas para la prevención de la violencia listos para exponer una agenda regional municipal de prevención de la violencia.
  7. Un documento de conclusión el cual será distribuido por la CIPV a oficiales clave, tanto del gobierno como fuera de él, por toda la región, como prueba de una iniciativa de tres años que compara los resultados obtenidos por medio de los programas de prevención de la violencia, con la experiencia de las Municipalidades que no han implementado tales programas.
  8. Una evaluación final de las Municipalidades piloto sobre el uso de los indicadores de violencia y la implementación de sus planes preventivos de violencia.

D. Metodología

La propuesta de la CIPV para fortalecer la capacidad de los gobiernos municipales en Centroamérica en el desarrollo de iniciativas de seguridad ciudadana efectivas orientadas a prevenir la violencia, es usar la relación existente con la Federación de Municipalidades del Istmo Centroamericano (FEMICA), para crear una agenda subregional coherente sobre la prevención de la violencia en la región; en este sentido la CIPV busca promover colaboraciones de carácter intra e internacional, así como la coordinación entre las organizaciones participantes y los países de la región.

Dentro de este marco, este proyecto tiene seis componentes principales:

  1. El documento inicial de la Reunión de Asamblea General de FEMICA para incrementar el conocimiento de la violencia y su prevención.
  2. Presentación de los indicadores de violencia para el plan piloto de Centroamérica.
  3. La selección de 12 Municipalidades (dos por país) para usar los indicadores de violencia para los planes de prevención de violencia.
  4. Recoger datos y monitoreo por las Municipalidades voluntarias.
  5. La asistencia técnica del Administrador del Proyecto y de la CIPV a las Municipalidades para la coordinación intersectorial, la recolección de información y la preparación del diseño de programas de prevención de violencia.
  6. La presentación en seis meses de la información recolectada por las Municipalidades para hacer el trabajo de planificación de la prevención de la violencia y las políticas en el taller de FEMICA.

Como parte de su estrategia de implementación, FEMICA ha solicitado el apoyo de la CIPV en la preparación y desarrollo de su Asamblea General y su taller anual, los cuales se enfocarán en “El Gobierno Local a la luz del crimen y la violencia, las causas que conducen a la falta de seguridad en Centroamérica”. Dado que el propósito de esta reunión de FEMICA es fortalecer la adopción de programas y políticas municipales efectivas para la prevención de la violencia, los participantes revisarán los méritos de los métodos que se están usando al momento para obtener datos relevantes de identificar oportunidades para mejorar o extender la obtención de datos.

A partir del establecimiento de un perfil funcional a los parámetros del Proyecto, la estrategia de implementación propone la selección de doce Municipalidades (dos por país, una con grado severo de violencia y la otra con grado bajo de violencia) en la región, para implementar el sistema de observación, donde los datos concernientes a la violencia puedan ser obtenidos y analizados periódicamente. Con el tiempo, el análisis sistemático de estos datos les permitirá a los alcaldes municipales y a los responsables de elaborar políticas, el empleo apropiado de programas de prevención de la violencia que dirijan en forma adecuada los problemas locales particulares a cada localidad. Además, la CIPV proporcionará la asistencia técnica a estas Municipalidades para diseñar, implementar, monitorear y evaluar estos programas.

A lo largo del proyecto, la CIPV trabajará de cerca con oficiales del gobierno, de la sociedad civil y de la prensa para difundir los informes de este proyecto y para asegurarse que estos programas se vuelvan políticas nacionales, teniendo por lo tanto, un impacto de difusión más amplio. Además la CIPV emprenderá un esfuerzo específico para mantener a los medios de comunicación, especialmente en Centroamérica, informados del desarrollo de este proyecto para dar a conocer esta iniciativa, así como también exhortar a la prensa a que examine la forma en la cual proporciona la información y el papel que ésta desempeña en el grado de violencia en la región.

Esta estrategia de implementación implica las siguientes acciones básicas:

  1. A través de la Reunión de la Asamblea General de FEMICA y el taller de FEMICA, la CIPV identificará los problemas que rodean la violencia y su impacto social, económico y político en Centroamérica.
  2. Por otro lado, presentará una serie de indicadores comunes diseñados por CIPV que ayuden a los creadores de políticas para acceder a datos necesarios, completos, confiables y a tiempo para poder abordar con efectividad el asunto de la violencia de forma proactiva.
  3. Distribuir material e información en la reunión y el taller.
  4. Seleccionar 12 Municipalidades voluntarias (2 de cada país) que demuestren interés, capacidad de iniciativa y coordinación cruzada entre sectores para las iniciativas de prevención de la violencia para ofrecer guía y asistencia técnica en el uso de los indicadores y en la planificación de la prevención de la violencia.
  5. Después de seis meses de recolección de información sobre indicadores de violencia, compartirlos en un ambiente de taller para diseñar conjuntamente los pasos para consignar las causas y consecuencias de la violencia.
  6. A través de la Asamblea General de FEMICA, el Administrador del Proyecto de FEMICA y consultas a los miembros de CIPV así como de la asistencia técnica remota y los talleres de FEMICA, las Municipalidades serán guiadas por medio de la recolección de información, la coordinación cruzada entre sectores y el desarrollo de un plan de prevención de violencia.
  7. A través del proceso de selección, se solicitará a las Municipalidades colaborar o celebrar un convenio de los multisectores involucrados en la recolección de información y una política de prevención de la violencia.
  8. Desarrollar una red regional de líderes municipales que comenzarán a avanzar en la agenda municipal de prevención de la violencia.
  9. Después de concluido el taller de FEMICA, el plan piloto y las Municipalidades participantes serán encaminados a través de las propuestas de prevención de la violencia basándose en las necesidades ya identificadas y en los resultados de los indicadores.
  10. Incorporar la red en el desarrollo del plan de acción de prevención de la violencia y/o de la política incluyéndolos en la discusión desde el principio e invitándolos a participar en el taller de conclusión.
  11. Planes de seguimiento desarrollados en el taller con un estudio de implementación de las Municipalidades.

E. Organizaciones Ejecutoras

Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia (CIVP)

En respuesta a las preocupaciones sobre el impacto adverso de la violencia en Latinoamérica y el Caribe, en el año 2000 se fundó la llamada Coalición Interamericana para la Prevención de la Violencia (CIPV) por los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), la Organización de Estados Americanos (OEA), la Organización Panamericana de la Salud (OPS), UNESCO y el Banco Mundial; una iniciativa multilateral sin precedentes. En el mes de abril de 2002 la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) se convirtió en el séptimo miembro y el primer miembro donador bilateral de CIPV. La CIPV se formó con la creencia que la cooperación entre las agencias multilaterales genera logros en términos de la eficiencia en la cobertura y en la comprensión del apoyo ofrecido a los programas nacionales, municipales y locales. Como la violencia tiene múltiples causas y manifestaciones, su combate requiere de diferentes talentos, especialidades y formas de planteamientos correctivos que son característicos de cada una de las agencias participantes.

Organización Panamericana de la Salud (OPS)

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) en la actualidad alberga la Secretaría de la CIPV y es “una de las más antiguas agencias internacionales de salud pública con más de 100 años de experiencia trabajando para mejorar la salud y los estándares de vida en los países de las Américas. Funciona como la organización especializada para la salud del Sistema Interamericano. También funciona como la Oficina Regional para las Américas de la Organización Mundial de la Salud y goza de reconocimiento internacional como parte del sistema de Naciones Unidas”. (www.paho.org) La Prevención de Lesiones y Violencia, una sección dentro del Área de Desarrollo Sostenible y Ambiente Sano (Unidad de Entornos Sanos), se enfoca en: 1. El desarrollo de sistemas de observación, 2. La promoción, diseño e implementación de proyectos de investigación en asuntos específicos, 3. La creación de redes, 4. El desarrollo de programas de prevención de violencia, 5. La Abogacía; y 6. La fundación de coaliciones internacionales para la prevención de la violencia.

En la actualidad los sistemas de observación han sido implementados y están en proceso de ser instalados a través de los hospitales en algunos países en Centroamérica (concretamente Nicaragua y El Salvador) dentro del espectro de una iniciativa conjunta entre OPS y CDC para indagar la situación de lesiones y violencia. Se publicó y se divulgó en la región las “Guías para la Observación Epidemiológica de Lesiones y Violencia” con el propósito de promover y guiar la creación de sistemas de observación epidemiológicos de violencia y lesiones. Esto ayudará a apoyar la comprensión, el análisis y la toma de decisiones acerca del control y prevención de la violencia. La Protección es también un área de interés importante para poder plantear la prevención de la violencia en las agendas de salud pública y del gobierno.

Federación de Municipios del Istmo Centroamericano (FEMICA)

La Federación de Municipios del Istmo Centroamericano (FEMICA) www.femica.org , es una organización regional sin fines de lucro, creada en septiembre de 1991, integrada por las Municipalidades, asociaciones, uniones, ligas y federaciones centroamericanas, ya sean nacionales, regionales, departamentales o provinciales. Cuenta con un órgano principal que es la Asamblea de Alcaldes, una Junta Directiva compuesta por 6 miembros titulares e igual número de suplentes, representativos de cada país, en la cual la Presidencia es rotativa entre los países miembros y una Dirección Ejecutiva.

El objetivo estratégico de FEMICA es promover los intereses del municipio en Centroamérica, para fortalecer el municipio moderno con capacidad gerencial y poder político, impulsando procesos de desarrollo y estrategias de combate a la pobreza. FEMICA promueve además un nuevo ordenamiento estratégico político-administrativo al interior de los países, orientado a la descentralización del poder de las funciones del Estado y de la gestión de los recursos públicos.

Cooperacion Internacional